VENTILACIÓN FORZADA

La ventilación consiste en aportar aire exterior con una calidad adecuada y extraer el aire viciado del espacio a tratar, con el fin de diluir y reducir las sustancias contaminantes existentes en el mismo por debajo del límite admisible que la normativa legal vigente exige, sin perjudicar el ambiente donde luego se expulse.
Así mismo, no deben olvidarse contaminantes esporádicos como el humo proveniente por el incendio de algún vehículo en el interior del recinto, por lo que también deberá este concepto ser tomado en cuenta.

Detección de Monoxido

El monóxido de carbono es el principal compuesto de los gases de escape de los automóviles, por eso en aparcamientos con una ventilación insuficiente o escasa, es necesaria la instalación de un sistema de detección de CO interrelacionado con una instalación de extracción y renovación de aire forzada.

Los sistemas de detección detectan el monóxido de carbono producido por la combustión de los vehículos que aparcan en el garaje y cuando los niveles de partículas en el aire llegan a limites que puedan ser nocivos, estos sistemas activan unos motores de extracción para purificar el aire viciado y extraer el monóxido de carbono evitando sorpresas desagradables cuando vayamos a tomar nuestro vehículo.

Ventilación Forzada en Garajes

En función de las características del garaje o estacionamiento se utilizará el tipo de ventilación más adecuado.

En cuanto a los sistemas a aplicar en la ventilación mecánica, tres son los posibles para la ventilación de un estacionamiento de vehículos automóviles:

  • Por Impulsión o Inyección
  • Por Extracción
  • Sistema Mixto (Impulsión + Extracción)

Ventilación por Impulsión o Inyección

Sistema con pocas ventajas, el aire de aportación viene directamente del exterior, quedando todo el recinto en sobrepresión y obligando al aire viciado a salir por las rampas de acceso y salida del estacionamiento, arrastrando las emisiones que allí se producen hacia la misma calle.
Además, también sale el aire por cualquier abertura al exterior o zona en depresión, puertas, ventanas e incluso rendijas de la construcción, lo que representa un serio inconveniente al no poder controlar la descarga hasta lugares o espacios alejados de las personas u otros elementos de interés.
Así también, los humos producidos por incendio en algún vehículo saldrían por sitios inadecuados como las rampas de acceso, con la consiguiente problemática que ello acarrearía a las personas y al equipo de seguridad o bomberos. Las normas contra incendio solicitan una conveniente “evacuación del humo”, por lo que se descarta automáticamente este sistema en aplicaciones de estacionamientos subterráneos.

Ventilación por Extracción

Este sistema, que es el más utilizado, tiene la ventaja de poder controlar la descarga, por ejemplo a través de conductos que canalicen el aire extraído hasta el lugar apropiado, de acuerdo a la normativa vigente, municipal u otras.
En lo posible es aconsejable prever otras entradas de aire, independientes de la propia rampa de acceso o de salida, pues allí se producen escapes de gases de los vehículos que entran y salen, con retenciones y aceleraciones altamente productivas de contaminantes.

Sistema Mixto (Impulsión y Extracción)

Este sistema posee una óptima distribución de aire por el interior del estacionamiento, permitiendo llegar a todos los rincones del mismo.
Su inconveniente es económico, pues en el supuesto de un determinado caudal de aire requerido para ventilación, con la solución de ventilación por extracción se tendría una red única de conductos para ese caudal, y en el caso de ventilación mixta dos redes de sección semejante, ya que deben actuar en serie impulsión y extracción.
Así también y de acuerdo al ejemplo, se duplicaría el número de ventiladores requeridos.